Volver al diario
Por qué estás agotada todo el tiempo (y no es solo físico)

Por qué estás agotada todo el tiempo (y no es solo físico)

15 de mayo de 20264 min lectura

Hace un mes, volviendo de trabajar, sonó una canción en el coche.

Y algo pasó.

No sé si era el cansancio acumulado, la letra, el momento o simplemente que ya no podía seguir tirando de mí como si nada… pero cuando llegué a casa, antes incluso de bajar del coche para ir a por la peque, me quedé allí sentada.

En silencio.

Llorando.

Con una sensación rara en el pecho y una necesidad enorme de coger aire muy fuerte, como si llevara demasiado tiempo respirando pequeño.

Y creo que ahí entendí algo.

La vida es lo suficientemente lista como para hacernos parar cuando ya no podemos más.

Aunque intentemos seguir.

Aunque hagamos como que no pasa nada.

Aunque nos repitamos constantemente:

“Puedo con todo.”

Porque llega un momento en el que el cuerpo, la cabeza o el alma empiezan a pedir espacio.

Y cuando no escuchamos eso durante mucho tiempo… la vida nos remueve enteras por dentro hasta obligarnos a mirar.

Vivimos agotadas y encima creemos que es normal

Creo que muchas mujeres vivimos así sin darnos cuenta.

Corriendo.

Pendientes de todo.

Intentando llegar a todo.

Sosteniendo mil cosas al mismo tiempo:

  • trabajo
  • casa
  • hijos
  • responsabilidades
  • preocupaciones
  • emociones

Y mientras tanto, nosotras quedamos siempre para después.

Hasta que un día notas algo raro.

Que estás cansada todo el tiempo.

Pero no un cansancio físico normal.

Es otro.

Más profundo.

Como si llevaras demasiado tiempo funcionando sin realmente estar bien.

El problema no es que no podamos con todo

Es que creemos que deberíamos poder.

Y eso agota muchísimo.

Porque vivimos con la sensación constante de:

  • no llegar
  • no descansar del todo
  • no parar nunca de pensar

Y llega un punto en el que empiezas a darte cuenta de algo incómodo:

La vida que estás llevando no te está dejando estar bien.

No te está dejando respirar.

No te está dejando escucharte.

Cuando te acostumbras tanto a sostener… que te abandonas a ti misma

Creo que esto es lo que más me removió aquel día en el coche.

Darme cuenta de que estaba tan acostumbrada a tirar de mí misma, y de todo lo que me rodea, que había dejado de preguntarme cómo estaba de verdad.

Simplemente seguía.

Porque hay una hipoteca que pagar sola.

Una peque a la que dar lo mejor de mi.
Porque hay trabajo y proyectos que detallar y sacar.
Porque hay cosas que hacer.

Pero… ¿y yo?

¿En qué momento empecé a dejarme siempre para el final?

El cansancio emocional también se siente en el cuerpo

Y mucho.

A veces aparece como:

  • tensión
  • ansiedad
  • agotamiento constante
  • dolor de espalda, cuello o cabeza.
  • falta de energía
  • sensación de estar saturada

El cuerpo habla todo el tiempo.

Lo que pasa es que muchas veces no queremos escucharlo porque sentimos que no podemos permitirnos parar.

Pero parar no es rendirse

Y esto me costó entenderlo.

Parar no es ser débil.

Parar no es “no poder”.Es conocer tus limites.

Parar también es cuidarte, priorizarte y escucharte.

Darte cuenta de que no tienes que llegar a todo.

De que vivir agotada no debería convertirse en tu normalidad.

Hay algo que cambió mucho dentro de mí

Entender que si yo no cuidaba de mí, nadie iba a hacerlo por mí.

Y no hablo solo de hacer ejercicio , hacer mi rutina de skincare, leer tranquilamente o ir a la peluquería.

Hablo de empezar a preguntarme:

  • qué necesito
  • cómo estoy
  • qué ritmo puedo sostener
  • qué cosas me están apagando

Porque el autocuidado real no es estético.Es aprender a darte lo que necesitas y te apetece,A conocer tus limites y debilidades, a aceptarlas y no autocastigarte por todo.

Es dejar de abandonarte.

Quizá no necesitas exigirte más. Quizá necesitas escucharte

A veces pensamos que la solución es organizarnos mejor, hacer más o esforzarnos más.

Pero quizá no.

Quizá lo que necesitamos es parar un momento y admitir algo que llevamos demasiado tiempo ignorando:

Estamos agotadas.

Y necesitamos empezar a vivir de una forma que no nos rompa por dentro,porque aunque suene a “tópico” ,la vida pasa más rápido de lo que creemos.

Es tiempo de ti

Si mientras lees esto has sentido ese nudo en el pecho de quien lleva demasiado tiempo sosteniendo… quiero que sepas algo:

No estás sola.

Y no tienes que seguir viviendo así.

Si quieres empezar a cuidarte desde un lugar más consciente, más humano y más real, este espacio es para ti.

Porque sí:

Es tiempo de ti.